Conducir después de una artroscopia de rodilla

Aunque la cirugía artroscópica de rodilla es una intervención mínimamente invasiva, no está exenta de complicaciones. Como toda operación, una artroscopia supone para el paciente pasar por un posoperatorio que difiere en función de la persona y de la cirugía realizada. Hoy resolvemos la duda: ¿Cuándo puedo volver a conducir después de una artroscopia de rodilla?

A pesar de que existe una falta de evidencia concreta en la bibliografía médica, la conducción posoperatoria prematura somete a los pacientes a peligros y lesiones adicionales. Para poder conducir con seguridad después de una artroscopia de rodilla hay que cumplir una serie de recomendaciones que detallamos más adelante.

Los requisitos principales para volver a coger el coche son:

  • Haber abandonado completo de la medicación para el dolor. No siendo necesaria la toma de analgésicos para las actividades diarias.
  • No debe de existir ninguna inmovilización en la rodilla (rodillera, vendaje compresivo…). Cualquier forma de inmovilización puede poner en riesgo la seguridad del conductor y sus ocupantes.
  • Tu traumatólogo te debe haber recomendado la carga completa de tu peso sobre la rodilla operada.
  • Se debe haber abandonado el uso de muletas.
  • Ser capaz de completar con la rodilla un rango de movimiento suficiente que permita controlar con seguridad el vehículo.
  • Desaparición del dolor de rodilla que impida moverse con agilidad.

Me duele la rodilla, ¿Puedo conducir con dolor?

En lo que respecta al dolor después de una artroscopia de rodilla, el dolor posoperatorio puede distraer y desviar toda la atención del paciente de la conducción.

Hay que saber reconocer los efectos adversos de los fármacos prescritos pues pueden afectar aún más la capacidad de conducción del paciente. Un ejemplo claro son los opioides como el “Tramadol“. Al igual que muchos de los analgésicos comúnmente recetados, los opioides tienen efectos secundarios sedantes.

¿Cuándo podré volver a conducir un coche o una moto?

El consenso científico en este aspecto es claro. La mayoría de estudios concluyen que los pacientes deben retrasar el regreso al volante durante al menos 2 semanas después de una artroscopia de rodilla simple. Es a partir de los 14 días cuando la hinchazón de la rodilla y las molestias de la cirugía suelen permitir una movilidad completa.

Poder ejercer suficiente presión sobre los pedales para hacer una parada de emergencia sin sentir dolor, inclina la balanza a favor de la conducción. Pese a nuestras recomendaciones, antes de ponerte al volante, no olvides comentarlo primero con tu traumatólogo. Será éste quien decidirá si es ya seguro comenzar a conducir.

La mayor parte de pacientes intervenidos de una artroscopia simple de rodilla (operación de menisco), retoman la conducción con seguridad a las 2 semanas de la operación.

Volver a conducir después de una artroscopia de ligamento cruzado:

Está demostrado que la capacidad de freno en situación de emergencia en personas operadas de ligamento cruzado anterior se recupera entre 4 a 6 semanas posteriores a la artroscopia de rodilla. No se recomienda la conducción antes de ese periodo de tiempo.


¿Quieres saber cómo dormir después de una artroscopia de rodilla?

Te explicamos aquí cuál es la mejor postura y los mejores consejos para dormir sin dolor.

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